Actualmente vivimos en un mundo hipersensible que mira todo con lupa y espera un comportamiento intachable de todos aquellos que tienen algún tipo de poder.

En particular, al Marketing se le critica porque se supone que es el área de las empresas encargada de vendernos algo a toda costa, sin preocuparse verdaderamente por el consumidor, pero sí por hacer crecer el bolsillo de las empresas.

En el mundo de hoy, se necesita que las empresas sean responsables, tanto con los mensajes que entregan, como con las posturas que toman en ciertos temas sociales y medioambientales. Responsabilidad es lo que se les pidió el pasado 24 de febrero cuando se desató lo que, para muchos, es la “Tercera Guerra Mundial”. Rusia invadía Ucrania y el mundo en general respondió a este conflicto militar con una guerra económica y financiera total en contra del gobierno de Vladimir Putin.

Es muy importante que el área de marketing tenga protocolos que detallen cómo reaccionar en momentos de crisis. Los mensajes que las marcas dan en momentos como estos están siendo observados por millones de personas que juzgan si la postura es la socialmente correcta o solo se está velando por el beneficio de la marca en cuestión. Es vital pues reaccionar a tiempo, pero esto no es lo único a considerar. También debe haber coherencia entre el mensaje que se está entregando y la cultura de la empresa. No hacerlo así podría generar más daño si se tiene la sensación de que las medidas se tomaron por “presión social” y que la cultura de la empresa no ha estado siempre alineada con apoyar el bienestar, el desarrollo social y medioambiental.

Hemos visto como con el caso de Rusia muchas empresas reaccionaron rápidamente anunciando, bien su retirada del país, bien la congelación de sus actividades comerciales, a menos que cesaran los ataques. Otras se demoraron un poco más y la gente lo notó. ¿Qué consecuencias traerá a largo plazo? Está por verse.

Desde un punto de vista financiero, no es fácil tomar la decisión de cerrar un mercado, y tampoco lo es dejar a familias rusas sin trabajo. Sin embargo, en situaciones como estas, el mensaje de paz es más poderoso y, a veces, las marcas deben optar por el camino de lo que es correcto versus lo que es conveniente. En marketing hay que pensar siempre más allá del beneficio inmediato y entender que, para muchas causas sociales o medioambientales, sumarse a ellas ha dejado de ser opcional para convertirse en un requisito.

La sociedad globalizada y conectada tiene voz y la usa cuando algo no le parece correcto. Tenemos que ser conscientes de lo importante que es escuchar lo que quieren las personas y alinear nuestro mensaje y misión con ellas. De lo contrario, nos quedamos solos.

Estos son algunos ejemplos de empresas de distintos sectores que han reaccionado al conflicto de Rusia con Ucrania:

DHL: Suspende los envíos a Rusia y Bielorrusia.

Volkswagen: Interrumpirá la producción en Rusia y sus exportaciones al país.

Boeing y Airbus: Suspensión del apoyo a las aerolíneas rusas.

Airbnb: Ofrece alojamiento gratuito hasta 100.000 refugiados ucranianos y suspende todas sus operaciones en Rusia y Bielorrusia.

Apple: Suspende la venta de sus productos en Rusia; Apple Pay ha sido limitado y las agencias RT News y Sputnik News no están disponibles para descargar fuera de Rusia.

Adidas y Nike: Adidas ha retirado el patrocinio a la Federación Rusa de Fútbol y Nike informó el pasado martes de la paralización temporal de la venta de sus productos.

Inditex: Suspendió sus operaciones en Rusia, aunque sin aclarar los motivos.

Ikea: Detener todas sus actividades en el país.

Mastercard, Visa y American Express: Suspenderán todas sus operaciones en el país.

PayPal o Western Union: Ningún cliente ruso podrá recibir pagos a través de estos medios

McDonald’s, Coca Cola y Starbucks: Cerrarán temporalmente todos sus negocios en el país.

https://www.elconfidencial.com/empresas/2022-03-10/empresas-sanciones-rusia-guerra-ucrania_3384124/

Por María José Larrain H.

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